Franck Mazy: asesoramiento vinícola sin fronteras

Publicado el 4 de abril de 2025

Figura discreta pero clave en la región de Champaña, Franck Mazy es la encarnación de una nueva generación de empresarios vitivinícolas: arraigados en su región, atentos a los cambios de su sector y con visión internacional. Al frente de VITICONCEPT y del Club de Empresarios Champenois, combina el compromiso local con una visión global.

 

ADN empresarial: crecimiento controlado

Para los Mazy, el espíritu empresarial no es una casualidad, es casi una tradición. Es algo que se ha transmitido de generación en generación, con la convicción de que construimos nuestro futuro mediante el trabajo duro, la perseverancia y un cierto sentido de comunidad.

Cuando Franck Mazy compró VITICONCEPT en 2009, la consultoría vinícola contaba ya con dos empleados. Pero bajo su impulso, cambió de escala. "De 2009 a 2025, pasé de 2 empleados a 14, y multipliqué su volumen de negocio por 6 ó 7", confiesa. Esta ambición se traduce en un desarrollo constante y una expansión considerable.

En este sector en rápida evolución, Franck Mazy ha desarrollado una sólida posición: "Actualmente asesoramos a casi 270 fincas, y sólo hablo de Champagne, pero el 95% del comercio del vino son clientes nuestros. Trabajamos con 13 cooperativas vitivinícolas y nuestro asesoramiento llega a casi 5.500 hectáreas.

 

La misión del Presidente: unir a las personas para avanzar

Franck Mazy no se contenta con triunfar solo. Presidente del Club de Empresarios Champenois desde octubre de 2024, es un federador, un transmisor de ideas y de dinámica.

Al frente del Club de Empresarios Champenois, que cuenta con 220 miembros que representan un total de 1.500 millones de euros en ventas, se propone continuar y reforzar las iniciativas existentes: "No se cambia un equipo ganador, el objetivo es continuar con lo que se hace actualmente, es decir, el job dating, el salón Viti Vini y los encuentros". Pero también quiere ir más allá, y está estudiando cómo el club podría ir aún más lejos en el apoyo a sus empresas asociadas.

 

De Champagne al mundo: un consultor sin fronteras

A pesar de sus profundas raíces en la región de Champagne, Franck Mazy comprendió muy pronto la importancia de la expansión internacional. Desde 2006, cruza fronteras con un objetivo claro: enriquecer su propia experiencia al tiempo que promueve el saber hacer de Champagne en el extranjero. Este enfoque formaba parte de una auténtica búsqueda de conocimientos e intercambios en un mundo vitícola más conectado y abierto.

En quince años, su experiencia se ha extendido a varios países europeos -Bélgica, Reino Unido, Italia, Rumanía, Austria- y a países tan lejanos como Moldavia, donde el Ministerio de Agricultura llegó a hacer referencia a ella. Este desarrollo internacional se ha construido metódicamente, principalmente a través de redes profesionales y del boca a boca, en particular a través de dos profesiones clave: los viveristas y los enólogos consultores, que han actuado como asesores inestimables.

Esta ambición internacional no siempre ha sido comprendida en los círculos del champán. Sin embargo, Franck Mazy sigue convencido de que esta apertura es buena para todos. Su sueño más preciado sería organizar un salón profesional de las empresas de Champagne en el extranjero, para dar a conocer los conocimientos de la región más allá de sus fronteras. Para él, esta dinámica internacional es una oportunidad para observar otros métodos, anticipar tendencias e importar innovaciones susceptibles de enriquecer las prácticas locales.

 

Una doble visión que marca la diferencia

Franck Mazy representa a esta nueva generación de empresarios vitivinícolas que consiguen combinar la experiencia local y la visión internacional. Esta doble visión es su fuerza distintiva en un sector que a menudo se debate entre la tradición y la innovación. Por un lado, dirige una empresa profundamente arraigada en el terruño de Champagne, que asesora a los grandes nombres del comercio del vino y a cientos de fincas. Por otro, viaja por Europa para compartir su experiencia, al tiempo que permanece atento a nuevas prácticas y perspectivas.

Este equilibrio se refleja también en su papel de Presidente del Club de Empresarios Champenois, donde trabaja para reforzar los vínculos entre los agentes económicos locales, al tiempo que trata de prestarles un apoyo más profundo. "Hay que aprender de todas partes", afirma convencido, resumiendo así su filosofía profesional.

Su capacidad para promover el saber hacer local a través de su actividad de consultor, reconociendo al mismo tiempo el valor de las prácticas de otros lugares, le convierte en un empresario consumado al servicio de un sector en constante evolución.