En una barrica de roble fabricada según los cánones del oficio, los dos fondos no suelen estar tostados.
Dependiendo del volumen del recipiente, esto supone que entre un 20 % y un 30 % de la madera en bruto está en contacto con el vino. Con el fin de evitar ciertos elementos indeseables que puede aportar esta madera en bruto,
el Champagne Henri Giraud, la Tonnellerie de Champagne y la empresa Sacmi-Defranceschi
han colaborado en el desarrollo de fondos de barrica de un material neutro y resistente (patente
Henri Giraud). Se han iniciado experimentos con barricas de diferentes volúmenes y las primeras degustaciones ponen de manifiesto un carácter diferente en los vinos de Champagne. El material elegido permite, además, aplicar una termorregulación selectiva a cada barrica.