El método ancestral es el primer método conocido para producir vinos espumosos. En el siglo XVIII, los monjes observaron fermentaciones inesperadas en botellas de vinos que se suponían totalmente fermentados, lo que provocaba explosiones de botellas o efervescencia natural. Una vez comprendido este fenómeno, las bodegas adoptaron gradualmente un proceso más controlado, lo que hoy llamamos el método tradicional o champenoise. Hoy en día, el enfoque ancestral original, también conocido como método Pét-Nat, ha sido recuperado por productores que buscan estilos alternativos de vino espumoso en línea con las tendencias cambiantes del mercado.
Sin embargo, su redescubrimiento no ha ido acompañado de orientación científica, lo que ha dejado a las bodegas sin protocolos claros y, a menudo, enfrentadas a la incertidumbre, prácticas inconsistentes y, en algunos casos, productos defectuosos. Nuestros estudios abordan esta laguna examinando la situación actual del mercado de los vinos espumosos ancestrales e identificando los pasos clave del proceso que pueden optimizarse para aumentar la calidad ofrecida con este método.